Si educar fuera fácil, lo haría cualquiera

Educar es desarrollar de modo armónico las facultades intelectuales, morales y afectivas de la persona. Nadie puede dar de lo que no tiene. Por eso, para educar a nuestros hijos, en primer lugar, es necesario que nos exijamos a nosotros mismos aquello que consideremos necesario e imprescindible transmitirles. Hemos de enseñarles a ser ordenados con nuestro orden; a ser puntuales, con nuestra puntualidad; a ser pacientes, con nuestra paciencia;

La primera papilla de frutas


Todos los padres tenemos la experiencia del caos total que supone dar la primera papilla de frutas a cualquiera de nuestros hijos; aunque siempre hay excepciones. La primera reacción del niño es escupir con potencia la primera cucharadita que tratamos que trague y ponernos perdidos hasta las cejas. Con paciencia recogemos lo que podemos e insistimos. El niño se defiende con manotazos y rigideces, pero al final, ganamos nosotros (y el niño), porque se la acaba comiendo. La pelea dura algunos días, pero al final nuestro hijo acaba aceptando el nuevo sabor, e incluso llega a gustarle.

Educar en la familia: premios y castigos.

Para educar es necesario que los padres se hayan puesto previamente de acuerdo en lo que quieren para su hijo y, una vez consensuado, cumplirlo a rajatabla para no crear incertidumbres en el niño: el niño debe saber siempre a qué atenerse y que las normas no son cambiantes. Y, nunca, quitarse la autoridad o discutirla delante de los hijos, porque estos, por instinto, se pondrán siempre de parte del cónyuge que más les favorezca, aunque no tenga la razón. Sabio consejo: los padres no discuten sus discrepancias en privado; las hablan, las comentan, conscientes de que están queriendo hacer las cosas bien.

Tomad y comed, este es mi Cuerpo.


Ya, Aristóteles, en el siglo IV a.C., definió que los cambios accidentales se producen mientras se mantiene lo substancial. Fulanito de Tal es la substancia, desde que nace hasta que muere; lo accidental, los accidentes, son los distintos aspectos que va teniendo Fulanito a lo largo de su vida: su cuerpo y su rostro han ido cambiando desde el día de su nacimiento hasta el día de su muerte; permanece la substancia (Fulanito) y cambian los accidentes (su aspecto físico). 

Presencia real de Jesús en el Sagrario.

Con cierta frecuencia suelo recordar lo que ahora os cuento. Estaba solo en una capilla cuando entraron dos niños, alrededor de 8 y 6 años, que me parecieron hermanos. No advirtieron mi presencia, por lo que me figuro que estaban a sus anchas creyéndose solos. Fueron decididos hasta la altura del primer banco y allí, ante el Sagrario, el mayor hizo una genuflexión pausada que el más pequeño trató de imitar. El mayor, señalando al Sagrario, dijo, dirigiéndose al pequeño:

Vida cristiana y sacramentos

Hasta 1858, la ciudad de Madrid solo disponía del agua que se extraía del subsuelo a través de 80 pozos, insuficientes para una población que iba en aumento. La carencia de agua tiene consecuencias muy graves y es causa de males aún mayores. Era urgente prevenir el futuro. La reina Isabel II, promovió la construcción del primer canal que traería las aguas desde el rio Lozoya hasta la capital.

Educación de los hijos desde su nacimiento

La Educación es un proceso en el tiempo.

La Educación es un proceso. Comienza cuando nacemos y termina cuando morimos.  Educación y formación -humana, espiritual, académica, cívica, etc.-  son términos que van emparejados y que se adquieren mediante actos repetitivos, y manteniendo disposiciones de aprendizaje permanentes.

La familia, escuela y camino de santidad

«La familia, escuela y camino de santidad» es el lema elegido para la Jornada de la Sagrada Familia 2019 que se celebrará el domingo 29 de diciembre.

Mensaje de los Obispos 

Queridos hermanos y hermanas:

Enlaces Parroquiales

Parroquia San Gines de Padriñan. Comunidad Parroquial.

"TRANSFORMANDO EL MUNDO HACIENDO IGLESIA"